Alexander Zambrano, líder del Valle de Tenza, elevó su voz para denunciar el deterioro de la vía Tenza-Sutatenza y, en particular, la situación del Puente de los Micos, que mantiene desconectadas a las dos poblaciones.


Según explicó Zambrano, la carretera de más de 14 kilómetros presenta graves problemas de pavimentación y drenaje. El puente, que cayó hace un año, sigue sin solución. “Hoy no hay solución ni para el puente ni para la vía”, afirmó, recordando que este ha sido un compromiso reiterado de varios gobiernos departamentales que aún no se concreta.


La comunidad denuncia que la falta de esta conexión obliga a los habitantes a tomar rutas alternas más largas y peligrosas, pasando por Garagoa o La Capilla. Esto genera sobrecostos, desgaste de vehículos y dificulta el transporte de productos agrícolas. “El agricultor está realmente agotado. El presupuesto ya no le alcanza”, señaló el líder.


Zambrano subrayó que el Valle de Tenza es una zona geográficamente inestable, pero también una región con potencial económico y turístico que se ve limitado por el estado de sus vías. Recuperar el tramo Tenza-Sutatenza permitiría fortalecer un anillo turístico que beneficie a municipios como Tenza, Sutatenza, La Capilla y, de manera indirecta, a Pachavita.


La comunidad del Valle de Tenza insiste en que la vía Tenza-Sutatenza y el Puente de los Micos no pueden seguir siendo una promesa. Deben convertirse en una prioridad para la movilidad, el turismo y el desarrollo de la región.



Redacción: Carlos Andrés Solano
Periodista Matinal Noticias Boyacá