De las armas a la esperanza: Histórica fundición de armamento en Tuta para reconstruir el dispensario médico de Tunja

En un acto cargado de simbolismo y compromiso social, la planta de DIACO en el municipio de Tuta fue el escenario de una histórica jornada de destrucción y fundición de material de guerra. Un total de 20.563 armas incautadas en operaciones militares a lo largo y ancho del territorio nacional fueron entregadas por el Comando General de las Fuerzas Militares para ser transformadas en acero de alta calidad y uso sostenible.
El cargamento, que representa entre 40 y 45 toneladas de armamento y accesorios, ya contaba con un fallo a favor del Estado por parte de la Fiscalía General de la Nación, lo que permitió su destrucción definitiva sin afectar ningún proceso jurídico vigente.
Reconstruyendo lo destruido por la violencia
En diálogo con Matinal Noticias, el General Juan Carlos Correa Consuegra, Inspector General de las Fuerzas Militares, destacó el impacto social que tendrá el acero resultante de este proceso. A diferencia de ocasiones anteriores donde el material se transformó en varillas para la construcción de viviendas a costo cero, esta vez el beneficio impactará directamente a la salud de los héroes de la patria.
«En esta ocasión se va a hacer mobiliario y literas para el dispensario médico de Tunja, que fue víctima de un ataque terrorista en noviembre del año pasado por parte del ELN», afirmó el General Correa Consuegra. «Vamos a reconstruir parte del daño causado con estas mismas armas que en un momento eran la base y el origen de la violencia. Hoy, al fundirlas, se vuelven en esa oportunidad para seguir atendiendo a los hombres y mujeres de las Fuerzas Militares», concluyó.
Bajo el lema «Transformando armas en esperanza», el alto mando militar reiteró que la institución continúa cumpliendo con su misión constitucional de afectar a los grupos al margen de la ley, devolviéndole a la sociedad un componente de alto valor social.
Alianza por la sostenibilidad y el desarrollo del país
Por su parte, el CEO de DIACO, Mauro de Castro, expresó el orgullo de la compañía al participar activamente en estos proyectos que mejoran las condiciones de los soldados en los batallones. De Castro recordó que DIACO ya ha destruido más de 200.000 armas en su planta, trabajando de la mano con las alcaldías locales para proyectos de vivienda e infraestructura.
Al ser consultado por Matinal Noticias sobre las proyecciones industriales para el segundo semestre del año, el directivo se mostró optimista frente a la reactivación del sector constructivo e inmobiliario:
«Vemos en algunas zonas la retomada de vivienda y proyectos de infraestructura que están teniendo continuidad. Esperamos que Colombia pueda seguir con sus programas de disminución del déficit de vivienda y con esto generar cada vez más demanda por el acero».
Asimismo, de Castro resaltó que las medidas de protección del Gobierno Nacional contra la competencia desleal en el mercado del acero han sido un incentivo clave para que la empresa continúe invirtiendo, operando y construyendo país desde sus plantas en Colombia.
Con este proceso, toneladas de hierro que alguna vez sembraron temor en los campos colombianos, hoy se funden en el corazón de Boyacá para convertirse en las camas, camillas y dotación médica que sanarán a quienes defienden la nación.

