DENUNCIA CIUDADANA: El drama de Don José Guío; 83 años, ciego por la diabetes y obligado a gastar millones ante el abandono de la Nueva EPS en Boyacá

Un desgarrador panorama de desatención, barreras económicas y aparente negligencia institucional padece Don José Guío, un adulto mayor de 83 años residente del municipio de Santa Rosa de Viterbo. A pesar de haber cotizado toda su vida al sistema de salud bajo el régimen contributivo como pensionado de la emblemática empresa Acerías Paz del Río hace unos 25 años, hoy su EPS le da la espalda en el momento en que más lo necesita.
Don José sufre de hipertensión y diabetes, una enfermedad crónica que desafortunadamente le causó una pérdida de visión cercana al 100%. Desde hace aproximadamente año y medio, la Nueva EPS no le entrega de forma completa los medicamentos esenciales para controlar su condición. Esta alarmante interrupción en sus tratamientos ha provocado un notable deterioro en su estado de salud general.
Una incongruencia que parece «un chiste»
El testimonio de Don José, conocido en exclusiva por Matinal Noticias, evidencia las profundas contradicciones del sistema de salud actual. El usuario califica como «un chiste» de mal gusto el hecho de que la EPS le entregue rigurosamente las 90 agujas correspondientes a su fórmula médica para tres meses, pero se niegue a suministrarle los 9 lapiceros de Insulina Glargina ordenados por su médico tratante en la IPS Miocardio S.A.S. de Duitama. Sin el medicamento, los insumos de inyección resultan completamente inútiles.
A esto se suma el desabastecimiento de la solución oftálmica combinada de Dorzolamida y Timolol, gotas vitales requeridas para proteger el remanente de su salud visual frente al glaucoma.
El millonario golpe al bolsillo y las trabas para el reembolso
Ante la imposibilidad de detener sus tratamientos, Don José ha tenido que asumir la compra particular de sus fármacos. En los últimos 18 meses, su gasto de bolsillo supera los 7 millones de pesos.
Aunque ha radicado formalmente cuatro cuentas de cobro ante las oficinas de la EPS para exigir el reintegro de su dinero, Don José denuncia que este proceso bajo la modalidad de «tratamiento por cuenta» es un engaño. Pese a que los funcionarios revisan minuciosamente cada papel en las ventanillas, posteriormente el sistema central de la Nueva EPS rechaza o devuelve los folios escudándose en evasivas y excusas administrativas.
«Un calvario a ciegas» para mendigar medicamentos
Debido a su discapacidad visual completa, Don José no puede movilizarse solo. Para viajar desde Santa Rosa hasta los puntos de atención en Duitama a solicitar sus recetas de entrega permanente, debe pagar pasajes de buseta tanto suyos como los de un acompañante. Esto representa un costo logístico de entre $50.000 y $70.000 pesos por cada trayecto.
El adulto mayor describe que llega a las 3:00 de la mañana a hacer fila para, en la mayoría de ocasiones, ser atendido por secretarias negligentes o de mal genio que se limitan a informarle de mala manera que «no hay stock». Paralelamente, califica como una «tomadura de pelo» que la EPS implemente contestadores automáticos que lo llaman telefónicamente de 3 a 4 veces al día para indagar de forma fría e insensible si su entrega de medicamentos va al día.
Grave denuncia contra la Personería Municipal de Santa Rosa
La indignación de Don José va más allá del sector salud y apunta directamente a las autoridades locales de control, encargadas de velar por los derechos humanos. El denunciante manifestó públicamente su inconformidad ante la inacción de la Personería Municipal de Santa Rosa.
Según relató, en una ocasión se comunicó de forma directa con el Personero Municipal para solicitarle acompañamiento institucional frente a su vulnerabilidad. La respuesta del funcionario, de acuerdo con el testimonio de Don José, fue que «no tenía tiempo» porque iba saliendo para Tunja y que, además, él ostentaba el cargo de presidente de la asociación de personeros de Boyacá. «¿Cómo es posible que el encargado de defender a la comunidad le dé la espalda a los problemas de Santa Rosa, donde hay tantas necesidades de toda índole?», cuestionó con profunda frustración.
Una propuesta humana para mitigar la crisis
Frente al crudo panorama, Don José elevó una petición muy clara a las directivas de la Nueva EPS y al Hospital Regional de Duitama: que articulen esfuerzos con el puesto de salud de Santa Rosa —el cual cuenta con excelente infraestructura y es liderado por el Dr. Santoyo— para habilitar allí al menos siete (7) citas o cupos de atención diaria para los usuarios del régimen contributivo. Esto evitaría que decenas de ancianos y personas enfermas sufran el desgaste físico y económico de desplazarse a Duitama a mendigar atención.
Finalmente, Don José Guío hizo un llamado enérgico a todos los pacientes y pensionados de la provincia que sufren en silencio este flagelo para que levanten la voz y exijan soluciones reales. «En épocas preelectorales todos prometen y esto se volvió un nido de promeseros. Exigimos que los gobernantes cumplan con dignidad lo que ofrecen, porque mientras tanto, la gente se está muriendo».
Desde Matinal Noticias trasladaremos formalmente este caso y sus soportes documentales ante la Superintendencia Nacional de Salud y los entes de control departamentales para exigir el restablecimiento inmediato de los derechos fundamentales de Don José Guío.
¿Tiene una denuncia en su municipio o vereda? Escríbanos a las líneas de servicio social de Matinal Noticias Boyacá.

