Más de 15 días sin servicios ambulatorios de Nueva EPS en el Hospital San Rafael de Tunja por millonaria deuda
Más de 15 días completan suspendidos los servicios ambulatorios para los afiliados de la Nueva EPS en el Hospital Universitario San Rafael de Tunja, una situación que afecta a más de 200.000 usuarios en el departamento y que se origina en las millonarias deudas que la entidad mantiene con el principal centro hospitalario de Boyacá.
En diálogo con Matinal Noticias, el gerente del Hospital Universitario San Rafael, Germán Francisco Peretús, confirmó que la suspensión continúa y cuestionó la falta de soluciones frente a una problemática que, según señaló, “parece no importarle a nadie”.
La medida ha obligado a cancelar más de 8.000 citas que estaban programadas para el mes de agosto, entre consultas externas, atención con especialistas, procedimientos, cirugías ambulatorias y exámenes médicos.
De acuerdo con la gerencia, la Nueva EPS mantiene una deuda superior a los 160.000 millones de pesos con el hospital y, sumadas las obligaciones de otras EPS, la cartera pendiente supera los 250.000 millones de pesos. La situación representa un serio riesgo para la estabilidad financiera de la institución y compromete recursos necesarios para garantizar su funcionamiento.
El gerente explicó que, además de la falta de pago, existe preocupación por la ausencia de avances suficientes en los acuerdos de conciliación que permitan destrabar los recursos adeudados.
Por ahora, los servicios de urgencias, hospitalización, atención a mujeres gestantes y menores de un año continúan prestándose con normalidad, de acuerdo con las disposiciones legales.
Mientras tanto, el Hospital San Rafael también adelanta mesas de trabajo con Coosalud EPS y Cajacopi Proteger, con el propósito de establecer acuerdos de pago y garantizar la continuidad de los servicios. Sin embargo, el gerente advirtió que, si no se cumplen los compromisos adquiridos, se podría tomar la misma decisión de suspender los servicios ambulatorios para los usuarios afiliados a estas entidades.
La situación mantiene en alerta al sistema de salud de Boyacá, mientras miles de usuarios esperan que se logren acuerdos que permitan normalizar la atención y evitar que la crisis financiera de las EPS termine afectando aún más el acceso de los pacientes a los servicios de salud.
