Iván Cepeda lidera la intención de voto para las presidenciales de 2026, según encuesta de Guarumo

A poco más de cuatro meses de los comicios, el panorama político colombiano empieza a definirse. Una reciente encuesta realizada por las firmas Guarumo y Ecoanalítica, publicada por el diario El Tiempo, ubica al senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, a la cabeza de la intención de voto para la primera vuelta presidencial del próximo 31 de mayo de 2026.
El estudio, basado en 4.245 entrevistas realizadas en 83 municipios entre el 14 y el 22 de enero, muestra una ventaja significativa del congresista frente a sus competidores más cercanos.
Resultados de la Primera Vuelta
La medición arroja que Iván Cepeda cuenta con un respaldo del 33,6 %, seguido por el abogado Abelardo De la Espriella, quien se consolida como la principal fuerza de oposición con un 18,2 %. El listado de los cinco primeros candidatos lo completan:
1- Iván Cepeda: 33,6 %
2- Abelardo De la Espriella: 18,2 %
3- Paloma Valencia: 6,9 %
4- Vicky Dávila: 4,1 %
5- Sergio Fajardo: 3,9 %
Otros nombres como Juan Manuel Galán (3,3 %) y Claudia López (2,4 %) aparecen más rezagados, mientras que un 13 % de los encuestados manifestó no saber o no responder.
Análisis
1. La fortaleza de la izquierda: Unidad frente a fragmentación
El dato más contundente es el 33,6% de Iván Cepeda. En política colombiana, arrancar con un tercio del electorado es una base sólida.
Dominio del bloque: Mientras la derecha y el centro se reparten en más de 10 nombres, la izquierda parece estar alineada casi totalmente tras una sola figura. El 84,3% de apoyo en su consulta interna indica que no habrá fugas de votos significativas en ese sector.
El techo vs. el piso: Ese 33% es un «piso» fuerte, pero la gran duda es si será también su «techo». Para ganar, necesita conquistar al menos un 17% adicional en segunda vuelta.
2. La derecha: El fenómeno de la «Derecha Dura»
La irrupción de Abelardo De la Espriella (18,2%) como segundo indica un giro del electorado de oposición hacia discursos más radicales o de «mano dura», superando a figuras tradicionales como Paloma Valencia.
Competitividad: En el escenario de segunda vuelta (39,4% vs. 33,9%), la diferencia es de apenas 5,5 puntos. Esto significa que si la derecha logra unirse tras un solo nombre, tiene una posibilidad real de recuperar la presidencia.
3. El centro: En peligro de extinción
Los resultados de Sergio Fajardo (3,9%) y Juan Manuel Galán (3,3%) muestran un centro político muy debilitado.
El papel de «fiel de la balanza»: El centro ya no parece tener fuerza para llegar a segunda vuelta, pero sus votos serán los que decidan quién gana en junio. Si esos votos migran hacia Cepeda por miedo a la derecha radical, o hacia De la Espriella por miedo a la continuidad de la izquierda, ahí se definirá la elección.
4. El factor determinante: Los indecisos
El dato más peligroso para la izquierda es el 26,7% de indecisos en segunda vuelta y el 38,8% que dice que «no votaría por ninguno» en un escenario contra Paloma Valencia.
Existe un cansancio electoral. Si la izquierda no logra convencer de que puede mejorar la situación económica (especialmente tras el aumento del salario mínimo mencionado), esos indecisos podrían volcarse hacia un cambio de rumbo (derecha).
⚖️ Conclusión: ¿Seguirá la izquierda?
Es probable, pero no está asegurado. La izquierda tiene la ventaja estratégica porque está unida y tiene un candidato definido con alta intención de voto. Sin embargo, los escenarios de segunda vuelta muestran que la suma de las fuerzas de oposición supera el 40%.
Si la derecha y el centro logran una coalición única después de marzo, la continuidad de la izquierda estará en serio riesgo. Si la oposición llega dividida a mayo, Iván Cepeda tiene el camino despejado hacia la Casa de Nariño.

